3 Reglas del Líder en Inversiones

Es el tercer hombre más rico del mundo según Forbes, es el CEO de una de las más prestigiadas firmas de inversión (maneja 350,000 millones de dólares), goza de una enorme respetabilidad y prestigio, aporta cantidades sorprendentes a fondos filantrópicos, es reconocido por sus decisiones atinadas a la hora de asignar fortunas a empresas en marcha y, aún más, resulta que el Consejo de la Empresa le otorga uno de los salarios más bajos ($100,000 USD al año) y devuelve el 50% porque la forma en que vive no requiere más recursos.

Estoy refiriéndome al famoso Oráculo de Omaha, Warren Buffett. Afirma que con esos $50,000 dólares anuales tiene el empleo mejor remunerado del mundo, “medido por lo bien que la he pasado. Y ha sido más entretenido porque he trabajado con Charlie”.

Este hombre de 84 años de edad tiene como brazo derecho y asesor principal a su gran amigo Charles T. Munger de 90 años de edad. No hablan de retirarse, tienen un trabajo divertido, apasionante y exitoso.

Warren comenzó a invertir solo en 1957 y hasta 1965 logró rendimientos del 25.3 % anuales frente a tan solo 10.5 % del Standard &Poor’500. Eso hizo que en 1965 asumiera el control de la firma de inversiones Hathaway Berkshire y desde allí…al infinito y más allá.

¿CÓMO LOGRÓ HACERLA CRECER HASTA LOS 350,000 MILLONES DE DÓLARES?

Warren Buffett y Charles T. Munger son fieles creyentes de los principios, basado en “fines que nunca cambian mediante medios que siempre cambian”. Sus 3 reglas son sencillas y elegantes.

REGLA NO. 1. NUNCA INVERTIR EN COMMODITIES.

Son empresas que venden productos similares a los de otras empresas y solamente obtienen utilidades si triunfan en la guerra del precio más bajo. Carecen de diferenciadores.

Comparto una vivencia del fin de semana. Participé en un congreso en Miami en sábado y domingo. Francamente agotador. Pero el domingo al terminar a las 19 horas estaba la adrenalina en su punto más alto. A sugerencia de un compañero dominicano de extraordinario carisma, nos lanzamos a buscar un buen lugar para matar la jornada.

El Huber contratado nos llevó a Brickell. Allí vimos varios lugares, Rosa Mexicano, Blue Martini y otros. Merodeamos por cuatro y finalmente entramos al Blue. Tomamos unas cervezas, el ambiente fino, agradable y placentero, pero…tranquilo.

Salimos y cuando, según yo, nos dirigiríamos al hotel para dormirnos, era la una de la madrugada del lunes y todos teníamos boletos de regreso para ese día. El compañero dominicano solicitó un lugar más ambientado. El chofer rápidamente dijo: “en Ocean Drive, el Mango’s”.

Llegamos y no cabe duda que el chofer sabía con certeza el lugar adecuado. Vimos 6 shows breves pero sumamente alegres y divertidos, brasileños y cubanos, el baile estaba a todo vapor, el ritmo de las asistentes que nos rodeaban era un auténtico deleite. Salimos a las cuatro y media de la madrugada y nos sentíamos rejuvenecidos todos, éramos cinco compañeros sin cansancio.

A lo largo de toda la zona de Miami Beach habían muchos lugares, pero el que estaba a reventar era el Mango’s. Nuestro conductor nos llevó al lugar adecuado. Es decir, el resto de los lugares no tienen un diferenciador notable como éste, al grado que el chofer lo tiene improntado en su mente. Los demás lugares son “commodities”, Mango’s tiene marca, tiene un sello.

REGLA NO.2 SABER QUÉ DEBE COMPRAR.

Mucha gente se mete a una gran tienda de autoservicio y busca ofertas. Acaba comprando algo barato pero que no le sirve para nada. Warren Buffett lo hace al revés. Busca empresas que tengan un gran potencial de crecimiento, que estén bien administradas y que no estén emproblemadas.

Esta claridad llevó a Warren y a Munger a comprar acciones de empresas con esas características: Coca-Cola, IBM, Geico, Goldman Sachs Group, General Electric, Burger King, Dairy Queen y muchas más.

A Warren le preguntaron si no se arrepentía de no haber aceptado la invitación para invertir en Apple cuando apenas nacía y él contestó: “por supuesto que no, nunca he invertido en un tipo de negocio que no entiendo”.

Derivado de sus cuidadosos cálculos, Warren es famoso porque no interfiere con los equipos de administración de las empresas donde participa. Confía en ellos. Se limita a participar como consejero y hacer sus comentarios basados en su amplia y profunda comprensión del mercado en que actúa dicha empresa, pero no aconseja, deja que los directivos tomen sus decisiones.

REGLA  NO. 3 SABER CUÁNDO COMPRAR.

Una vez que Warren decide “qué debe comprar” elige a las empresas para que estén en su radar. Las sigue durante un tiempo suficiente y espera el mejor momento para realizar la adquisición. Es el caso de su inversión de 2008 en Goldman Sachs y otras firmas acuchilladas por la crisis a cambio de acciones preferentes y dividendos, es decir, las mejores condiciones.

Es como un tigre que se queda cautelosamente oculto entre la maleza, sin hacer movimiento alguno, en espera del momento más apropiado para lanzarse sobre su presa.

¿Piensas hacer alguna inversión? Espero que estas reglas del Oráculo de Omaha te guíen en la toma de decisiones. Mucha suerte.

 

¡HASTA EL PRÓXIMO MIÉRCOLES!

 

NADA CAMBIA, HASTA QUE ALGUIEN TOMA LA INICIATIVA: UN LÍDER ¿TÚ?

 

alfredo-esponda@cencadedigital.com

 

P.D. No olvides leer el Reporte Especial INTRAPRENEUR.

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