e-learning baja de la nube

La nueva tendencia del e-learning debe ser aprovechada por las áreas de Recursos Humanos.

 El sector más dinámico en cuanto a innovación es el de la computación y su avanzada nos lleva a la nube (cloud computing), por ello, las áreas de recursos humanos tienen la oportunidad de anclarse a este concepto.

En ocasiones, la capacitación que se imparte en las empresas es escasa,  deficiente y además, productora  de resultados pobres. Los directores piensan más de dos veces cada año si asignarán presupuesto a la capacitación. El ROI (retorno sobre la inversión RSI o ROI, por sus siglas en inglés) es negativo e intuitivo, no demostrable.

En el Colegio de Contadores exigen 70 horas anuales de actualización a contadores expertos para que puedan conservar su certificación…

Art1

¿No deberíamos seguir un patrón similar en todas las especialidades?

Las empresas de vanguardia están alcanzando 80 horas anuales de capacitación por persona.

En virtud a que un cambio de proceso, de metodología, de equipamiento o de modelo de negocio, crea necesidades incuestionables de capacitación, entonces lo mejor es no mejorar, es no cambiar. Esto explica la poca voluntad para “gastar”  en la capacitación, entre otras justificaciones.

En consecuencia, los directores y los gerentes de recursos humanos están obligados a plantear alternativas que sean de mayor costo-efectividad.

La nube es una de las mejores opciones que ahora tienen las áreas de recursos humanos para contribuir con mayor impacto en la consecución de objetivos estratégicos, ¿de qué otra manera podemos cumplir un objetivo si no contamos con personal capacitado? Siempre se trata de esto: personas capacitadas. No sólo personas, sino personas capacitadas.

Para entender el concepto de nube observa las siguientes afirmaciones de expertos, opiniones tomadas de un panel organizado por KNOWLEDGE WHARTON y publicadas en la Revista Gestión de septiembre de 2009.

 “En lugar de correr programas instalados en sus propias computadoras, la compañía adquiere acceso a software sobre computadoras, operadas por un tercero. Se accesa al software por Internet, utilizando solamente un navegador  web. No importa en dónde está el sistema que corre el programa, está por ahí, en alguna parte, en la nube de Internet”.

“Los consumidores corren nada más que sus navegadores en sus computadoras locales. El resto del software, los mensajes de correo electrónico, las fotos y los videos, están en máquinas remotas invisibles para el usuario, como si estuvieran ocultas entre las nubes”.

“Por todas estas aplicaciones que se encuentran en la nube, los clientes pagan por suscripción, solamente en función de lo que necesitan (on demand) es decir sobre demanda, pagan por lo que usan”.

“Si usted leyera en el Wall Street Journal que la empresa Overstock.com dejó de usar UPS, Fedex y el correo de los Estados Unidos, porque compró flotas de camiones y alquila aeropuertos y por sí misma los administra, diría que sus directivos enloquecieron. Pero ¿no es igual de insano que una compañía de cuidado de la salud gaste 2, 000,000 de pesos en IT?”

Lo anterior puede parecer cómico, pero en México lo vivimos aún en nuestros días. En Estados Unidos existe una región agrícola extremadamente rica que se llama el “Corn belt” (cinturón del maíz) los agricultores de esa región tan productiva no cuentan con tractor, rastrilladora, almacén de fertilizantes, etc., en su lugar, hay compañías especializadas que les llevan a cabo todas esas labores por contrato.

Veamos lo que sucede en México: el Gobierno de la República y recientemente el Gobierno del Estado de México, entregó públicamente y eso sí, con gran despliegue publicitario, 300 tractores a sendos agricultores. En consecuencia, si vamos a visitar a esos agricultores descubriremos que sus respectivos tractores no son usados más de 8 semanas al año; por tanto, el resto del tiempo están parados, oxidándose y generando un costo que, sin duda, hace más cara la obtención de una tonelada de producto por hectárea.

De manera similar operamos en muchas otras áreas de la vida laboral, donde creemos que poseer los activos fijos nos hace más productivos, en vez de buscar una solución innovadora. Es un paradigma anquilosado, pero allí está en nuestra creencia.

En el campo de los Recursos Humanos y concretamente en el área de capacitación, ahora que está creciendo aceleradamente la tendencia del e-learning, creemos que contar en nuestra empresa con todos los elementos de infraestructura y de personal propio constituye la mejor opción.

Art1.2

Ha llegado el momento de que el e-learning se baje de la nube computacional,  en vez de que tu empresa tenga su Instituto de Capacitación Virtual, resulta de mayor costo-efectividad utilizar el outsourcing. Es factible que todos los cursos y acciones de capacitación estén en Internet, en la nube computacional, es decir están por ahí en algún lugar siempre disponibles para aquella persona que tenga una computadora con acceso a Internet.

Una empresa que opta por aprovechar la modernidad se evita inversiones elevadas en infraestructura, contratación de personal especializado en e-learning y búsqueda de contenidos ad-hoc.

En este sentido una empresa paga únicamente por lo que necesita: 20 licencias para 40, 100, 1,000, 2,000 usuarios o más. Independientemente de sus necesidades encuentra en la nube las opciones requeridas para el desarrollo de las competencias laborales a un costo ínfimo: como ejemplo menciono el caso de una empresa con 1,000 licencias de usuarios donde el costo de la capacitación por persona es de $65.00 pesos mexicanos mensuales y el usuario puede acceder a sus contenidos en forma individualizada durante las 24 horas los 365 días del año, tomando 1 o 2 cursos, o mejor aún, un diplomado durante el año.

Esto hace posible que cada capacitando trace su ruta de aprendizaje y avance al ritmo que realmente puede aprender, contando con el tiempo suficiente para repasar y reflexionar los contenidos, con la ventaja de que al hacerlo puede ir directamente al contenido que le esclarezca una situación y que le conduzca a una mejor realización de su trabajo. La rotación de personal existe y seguirá existiendo, es urgente que se agilicen los mecanismos para capacitar más rápida y efectivamente. 

Empeñarse en poseer la infraestructura y en engordar la nómina es una mentalidad desacompasada con la época en que vivimos.   

En vez de ello, la empresa puede contratar por outsourcing su propio Instituto, pagando una renta mensual y no corriendo el riesgo de comprar infraestructura (LMS) que tarde unos tres a cinco años en hacerla producir. Esto permite a la empresa asegurar que su gasto (auténtica inversión) se canaliza a la formación y no a una abultada e innecesaria nómina.

Su propio Instituto manejado así, permite mayor flexibilidad a la hora de incorporar cursos específicos que doten al trabajador de la competencia laboral que necesita para desempeñarse mejor.

No es tan difícil ni tan costoso subirnos a la nube, debemos aspirar a incorporarnos en tiempos muy cortos, es decir este mismo trimestre, a la capacitación virtual, a los esquemas mixtos, a la certificación de competencias nucleares a través de medios electrónicos. Plantear a mediano plazo la capacitación a través de “Mobile Learning”, no conformarnos con que eso sólo es para “las grandes” o que lo haremos dentro de algunos años que nos vaya mejor.

El planteamiento de la nube computacional: tu propio Instituto conteniendo los cursos que requieres, es la tendencia que marcará el futuro como herramienta para desarrollar y gestionar el talento, a la vez que la Dirección de Recursos Humanos aumenta su potencial de influencia en el logro y la formulación de objetivos  estratégicos de su empresa.

Alfredo Esponda Espinosa

alfredo-esponda@cencade.com.mx

                   www.elearningcencade.com

 

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.