El Método del Emprendedor Exitoso I

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Si recuerdas bien, estamos siguiendo el planteamiento de Eric Ries en su libro “El método Lean Startup”. Lean (en inglés) es una palabra que significa escaso, flaco o delgado. Startup (en inglés) es la palabra para emprendedor. Juntas nos hace referencia a un emprendimiento delgado, es decir, sin excesos, sin redundancias.

El libro está editado por Deusto y lleva ya más de siete ediciones, lo cual nos confirma su éxito indiscutible a nivel internacional. Como el libro fue traducido del inglés en España y allí no tienen respeto por el español, utilizan sin preocupación muchos anglicismos. Acostumbrémonos.

Eric Ries nos plantea tres etapas: ver, dirigir y acelerar. En consecuencia, divide su libro en tres partes. Veamos su planteamiento por cada una de las partes.

VER inicia con el capítulo COMENZAR. La creación de una startup es un ejercicio de creación de una institución; por lo tanto, requiere management. Esto espanta a los emprendedores porque creen que el management los llevará a la burocracia o que reprimirá su creatividad.

Muchos han adoptado la actitud del “simplemente hazlo” evitando todas las formas de management, procedimiento y disciplina. Desgraciadamente, este enfoque nos acercará más al caos que al éxito. El autor confiesa: “yo debería saberlo, los fracasos de mis primeras startups fueron de este tipo”.

El método LEAN STARTUP toma su nombre de la revolución del LEAN MANUFACTURING que Taiichi Ohno y Shigeo Shingo desarrollaron en Toyota. Entre sus principios están el diseño del conocimiento y la creatividad de los trabajadores (su involucramiento), la reducción de las dimensiones de los lotes, la producción just-in-time (que en español es justo a tiempo), el control del inventario y la aceleración del tiempo de ciclo.

Este movimiento enseña al mundo la diferencia entre las actividades que crean valor y el derroche, y muestra cómo incorporar calidad a los productos. El método LEAN STARTUP usa el conocimiento científico como criterio para identificar y eliminar las fuentes del derroche que están asolando a la actividad emprendedora.

Una teoría global del espíritu emprendedor debería dirigirse a todas las funciones de la empresa en estadio inicial: visión y concepto, desarrollo de productos, marketing y ventas, ampliación, alianzas, distribución y estructura y diseño de la organización.

Debe proporcionar un método para medir el progreso en un contexto de incertidumbre extrema. Debe ofrecer a los emprendedores una guía clara de cómo decidir entre las muchas disyuntivas que tienen que afrontar: si y cuándo debe invertir en procesos; formulación, planeación y creación de infraestructuras; cuándo ir solo y cuándo buscar alianzas; cuándo responder a las críticas y cuándo seguir a rajatabla la visión, y cómo y cuándo invertir en la ampliación del negocio. El método debe permitir que los emprendedores hagan predicciones comprobables.

Cuando la gente se ha acostumbrado a medir sus resultados en forma local (su área organizacional), siente que un buen día es aquel en que ha hecho bien su trabajo durante todo el rato.

Sugiere organizar la empresa con base en equipos interfuncionales, superando la tradición de organizar con base en departamentos como compras, ventas, marketing, finanzas, etc.

El objetivo de una startup es averiguar qué debe producirse, aquello que los consumidores quieren y por lo que pagarán, tan rápidamente como sea posible.

El método Lean Startup está diseñado para enseñar a conducir una startup. En lugar de hacer planes complejos basados en muchas asunciones, se pueden hacer ajustes constantes con un volante llamado “circuito de feedback de crear-medir-aprender”.

En la economía moderna debemos aceptar la recurrencia de fracasos, pero asegurando el aprendizaje. El desarrollo de nuevos productos requiere que estos fracasos se produzcan en forma rutinaria para conseguir llegar a la grandeza.

En el movimiento del método Lean Startup nos hemos dado cuenta de que estos innovadores internos son emprendedores y que el management empresarial les puede ayudar a tener éxito.

Como puedes apreciar, el planteamiento de Eric Ries es contrario al pensamiento acostumbrado y por ello, cuesta trabajo aceptarlo; sin embargo, se aprecia su fundamentación y beneficio.

Termino deseándote una semana próxima feliz y productiva.

¡HASTA EL PRÓXIMO MIÉRCOLES!

RECUERDA: NADA CAMBIA HASTA QUE ALGUIEN TOMA LA INICIATIVA Y ESE…ES UN LÍDER ¿ACASO ERES TÚ? ¿QUÉ ESPERAS? COMIENZA YA.

alfredo-esponda@cencadedigital.com

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