¿Estás Desarrollando tus Fuerzas Adecuadas?

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Una de las grandes tragedias de la vida es invertir esfuerzos en horadar donde no encontrarás lo que buscas. Es muy conocido el cuento “sufí” del tipo que anda buscando las llaves de su casa debajo de un farol. Llega alguien y le pregunta: ¿dónde las perdió? Y contesta “por allá” y entonces ¿por qué las busca aquí? Porque aquí hay luz.

A las personas nos pasa lo mismo. Nos esforzamos en desarrollar fortalezas en aspectos donde no contamos con una base de talento.

Muchas personas acaban en el puesto de “vendedor” no porque sean vendedores, sino porque no les queda de otra. A partir de que consiguen el puesto se dedican a capacitarse como vendedores y después de un tiempo, ya son vendedores, mediocres, pero vendedores.

La clásica frase del frontispicio de la Universidad de Salamanca tiene más de quinientos años y pocos le hacemos caso (allí se han graduados personajes célebres como Fray Luis León, Fray Bartolomé de las Casas, Hernán Cortés, etc.). Esta célebre afirmación dice:

 

“Lo que natura non da, Salamanca non lo presta”.

 

Es decir, si no contamos con aptitudes naturales para realizar una tarea, los estudios universitarios serán útiles, ni duda cabe, pero no lograremos un desempeño sobresaliente.

Hace unos días asistí a una exposición de arte. La invitación ofrecía el clásico brindis con vino tinto y blanco, tequila y mezcal. También nos mencionaba la presentación de un tenor acompañado de una pianista. Resultó penoso que este tenor interpretara arias de ópera, al llegar a los agudos su voz sonaba como dama en momento de parto.

 ¿Quién le dijo que podía ser cantante de ópera? Es de suponer que su mamacita que tanto lo adora, o tal vez, un maestro insensato que no se atrevió a impedirle hacer una carrera donde no destacará jamás.

Hace muchos años me inscribí en la carrera de canto en la Escuela Nacional de Música de la UNAM. Guardo mi credencial como un grato recuerdo. A los seis meses de clases, mi maestro me citó y me dijo: “Alfredo, eres un barítono con la voz muy potente para tus 17 años, te felicito. Pero debo decirte que no tienes oído musical. No te auguro éxito en esta carrera, piénsalo y decide”.

Al principio, lo reté y me reté. Me dije, le voy a demostrar que sí puedo. Un mes después, cuando nos pusieron arias de ópera, mis compañeros las tenían colocadas a las dos semanas. Yo no podía con mi aria asignada después de un mes. Me descuadraba y ni cuenta me daba. Me retiré.

Me sirvió de ejemplo Julio Iglesias. Con un chisguete de voz es admirable lo que ha hecho, su talento es el extraordinario sentido musical que posee. Sorprendente el caso de un Plácido Domingo que posee todos los talentos necesarios para una carrera musical.

¿Te acuerdas de Michael Jordan? Después de tres campeonatos de basketbol con los Bulls y él como el mejor jugador, decidió probar suerte en el basebol en la liga de profesionales de Estados Unidos. Hizo el más horrendo de los ridículos. Volvió al basketbol para ganar dos campeonatos más. Este deporte era lo suyo.

La filosofía voluntarista a la que he vivido adherido pregona que cualquiera puede salir adelante si se esfuerza lo suficiente. Apelamos a frases como la de Goethe: “…hay una verdad elemental cuya ignorancia mata espléndidos planes: en el momento en el que uno se compromete de verdad, la Providencia está de nuestro lado para ayudarnos a triunfar”.

 

¿A QUIÉN LE CREEMOS: A LA FILOSOFÍA VOLUNTARISTA O A LA REALIDAD?

 

Donald Clifton, presidente de Gallup, estableció hace muchos años la fórmula clave:

 

TALENTO X ESFUERZO = FORTALEZA

 

Talento definido como una manera natural y espontánea de pensar, sentir y comportarse.

Esfuerzo definido como el tiempo dedicado a la construcción de una base de conocimiento y a la práctica para el desarrollo de las habilidades derivadas de ese talento.

Fortaleza definida como la habilidad para desempeñarse consistentemente muy cerca de la perfección.

Muchas personas creen que la clave para el éxito en la vida es el talento. ¡Oh, gran error! Nada más triste que personas con gran talento…desperdiciado. Es preciso agregarle disciplina para convertirla en fortaleza.

Todo comienza por el autoconocimiento ¿Qué se me ha facilitado desde niño? ¿En qué he obtenido el reconocimiento por mi actuación? ¿Qué tipo de habilidades las aplico sin esfuerzo? ¿Qué cosas aprendo con facilidad y gusto? ¿Haciendo qué me siento feliz y satisfecho? ¿En qué obtengo los mejores resultados?

 

Por supuesto no somos nunca un producto terminado, siempre estamos en proceso de convertirnos en una mejor persona. Para tener éxito rotundo debemos identificar una base de talento sobre la cual aplicar nuestros esfuerzos para consolidar una fortaleza.

 

Un buen ejemplo es de quien estudia una carrera profesional para luego no ejercerla nunca y, lo peor, ni siquiera sabe por qué la estudió. Esto es aplicable a médicos, contadores, economistas, ingenieros y todas las demás. Te invito a reflexionar ¿cuál es tu caso? ¿Estás desarrollando fortalezas acordes con tus talentos?

Que tengas una semana feliz y productiva.

 

¡HASTA EL PRÓXIMO MIÉRCOLES!

RECUERDA: TOMAR LA INICIATIVA PARA DESCUBRIR Y RESOLVER PROBLEMAS OCULTOS REQUIERE DE UN LÍDER. ¿ACASO ERES TÚ? ¿QUÉ ESPERAS PARA DAR EL PASO?

 

alfredo-esponda@cencadedigital.com

 

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