¿Estás Sacando Provecho a tus Talentos?

La Organización Gallup ha publicado varios libros donde presenta los resultados de encuestas recientes acerca de este tema. Su conclusión final es alarmante: “sólo el 20 % de los encuestados manifiestan ocupar un cargo en el cual tienen oportunidad de hacer diariamente lo que mejor saben hacer”.

Si únicamente una persona de cada cinco está ocupándose en lo mejor que sabe y puede hacer, ¿Te imaginas el caso de los otros cuatro?

Hacer un trabajo todos los días que resulta ajeno a nuestro talento nos orilla a la frustración, al desencanto, al malhumor y, finalmente, al fracaso. ¿Terminas cansado después de una simple jornada de ocho horas? ¿Te aburres? ¿Sientes que no avanzas hacia lo que más deseas en la vida?

Cualquier respuesta positiva a las preguntas anteriores revela que no estás en lo tuyo. Hay un comercial en televisión que dice “lo nuestro, lo nuestro es…” De la misma manera, después de leer la siguiente pregunta cierra los ojos y contéstate: “lo mío, lo mío es…”.

Por favor, no confundas el talento con las competencias. Según Wikipedia, talento proviene de talentum que significa el plato de la balanza. Es decir, lo que pesa. En tu caso, tu talento está allí donde se siente tu peso, nada de insignificancias, ni desvalorización, sino lo contrario. ¿En qué pesas más? ¿En cuál campo haces sentir tu peso?

En consecuencia, la clave está en rastrear tu pasado ¿Qué hacías de niño que te producía placer? ¿Qué cosas se te han facilitado a lo largo de tu vida? ¿En qué actividades has recibido elogios por tu buen desempeño? ¿Qué solían decirte tus padres acerca de tus cualidades? ¿Alguna en especial?

Es probable que encuentres actividades como el dibujo, las buenas relaciones con tus compañeros, el hecho de que siempre ganabas a las canicas o al boliche o al futbol o al basket y que además, no te gustaba perder, que hacías unos berrinches inolvidables cuando perdías.

Tal vez te decían que eras servicial, muy atento y respetuoso con los demás, que siempre tenías ordenado tu guardarropa, que te gustaba salirte con la tuya, que eras empeñoso ante las dificultades y no te rendías fácilmente, en fin, busca y haz una lista larga de todas aquellas cosas que hacías bien, identificables por dos hechos: tú te sentías maravillosamente bien haciéndolas y los que te rodeaban lo reconocían y te lo expresaban con algún comentario o elogio.

Buckingham de la Organización Gallup nos define talento como un patrón recurrente de pensamiento, sentimiento o comportamiento que puede aplicarse productivamente.

Me parece que es fácil acordar que todos tenemos talento para algo. Lo difícil es saber para qué. Lo importante es ratificar que ese talento nos ha perseguido toda la vida, puesto que ahora los neurocientíficos nos confirman que todo lo que vamos haciendo a lo largo de los años va creando surcos en nuestro cerebro y esos caminos son supercarreteras por las que circulan nuestros pensamientos y emociones.

Ahora bien, un talento es un potencial, que allí está, tal vez muy oculto, subterráneo, inconsciente, pero allí está. Válgame una analogía: hace poco estuve en el Servicio Geológico Mexicano donde tuve oportunidad de ver un mapa de todo México que alcanza hasta 50 metros de profundidad. Los geólogos se dicen que son “los médicos de la tierra” porque conocen todos sus secretos.

En virtud a ese mapeo geológico ellos nos precisan los lugares donde, potencialmente, hay petróleo, oro, plata, agua, etc. Para la tierra, una cosa es la exploración y otra es la explotación. Entonces, para el individuo una cosa es el potencial y otra el desempeño.

Aproveché la ocasión para preguntar a los geólogos: ¿hay probabilidad de encontrar petróleo en la costa de Chiapas como lo hay en la costa de Tabasco? Con gran seguridad me respondieron: por supuesto que no. En el pacífico está la placa tectónica de Cocos y no hay posibilidad de ahondar en grandes profundidades. En cambio, en la Sierra Madre Occidental chiapanecas se han identificado grandes yacimientos de minerales. Falta invertir para extraer.

Por ello es importante saber en dónde está el talento de una persona, porque su manifestación más clara está en las competencias. ¿Es posible que alguien desarrolle competencias en un campo en que carece de talento? Por supuesto que sí, pero el esfuerzo es enorme. La persona llegará a hacer algo bien con base en su tesón, su dedicación, su capacitación, pero…estará permanentemente cansado y aburrido. ¡Qué desgracia para él! Será infeliz y le resultará frustrante no alcanzar la ansiada autorrealización. El vacío espiritual será una constante en su vida.

Aún así, en las empresas se desarrollan competencias, independientemente de los talentos de las personas. Recurriendo a la analogía anterior, si queremos hacer exploración para encontrar petróleo donde no hay condiciones, habremos perdido grandes inversiones sin resultados. Las competencias son entendidas como la manifestación del conjunto de conocimientos, destrezas y actitudes de los individuos al desempeñarse en una actividad específica.

Resulta difícil desarrollar las competencias como vendedor a una persona introvertida, miedosa, con dificultad para tratar a otras personas, con temor al enfrentamiento, conformista y dejado, es decir, acostumbrado a que los demás dirijan su destino. Ahora bien, dije difícil, pero no imposible.

Es célebre la frase del frontispicio de la Universidad de Salamanca en España: “lo que natura non da, Salamanca non lo presta”. Veámoslo como una advertencia. Busquemos el desarrollo y la concentración en aquellas actividades donde tenemos talento y hagamos a un lado las actividades que están requiriendo un esfuerzo sobrehumano. Dejemos de hacer lo que no forma parte de nuestros talentos.

 

La persona que se concentra en el desarrollo de su potencial y adquiere las competencias en sintonía con su talento, sin duda, se encamina al éxito en lo que emprende, a la obtención de la autorrealización y al sentimiento de vida plena que hace feliz a cualquiera.

 

Peter Drucker lo dijo muy bonito “algo especial debe salir del recinto cuando uno lo abandona”.

 

¡HASTA EL PRÓXIMO MIÉRCOLES!

 

NADA CAMBIA, HASTA QUE ALGUIEN TOMA LA INICIATIVA: UN LÍDER ¿TÚ?

alfredo-esponda@cencadedigital.com

 

P.D. No olvides leer el Reporte Especial INTRAPRENEUR.

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