Líder Mentiroso… por Conveniencia

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Es frecuente que en el trabajo diario surjan retos o dificultades a las cuales el líder no sepa cómo enfrentarlas y solucionarlas. ¿Puede decirle a su equipo que no sabe o que no tiene idea de cómo abordar el problema? Por supuesto que no. El líder, en circunstancias semejantes, tiene que aparentar confianza y seguridad. Convocar a su equipo para que juntos busquen una solución, pero no manifestar duda o temor ante los demás.

En la Ciudad de México, ante el problema de la contaminación ambiental con más de 150 puntos de ozono, las autoridades “expertas” nunca dieron la impresión de que no sabían, se limitaron a corregir decisiones del pasado que vieron contribuyentes al problema. Con gran confianza manifestaron que el problema quedaría corregido, no obstante la incertidumbre.

Finalmente, decidieron que (lo clásico) formarían un comité de estudio que se habría de asesorar de nuestro Premio Nobel de Química, Mario Molina, y de la UNAM (así, en abstracto).

Un líder no puede manifestar ningún sentimiento negativo hacia la empresa o hacia el trabajo que realiza. Tomemos a Interjet como ejemplo. Es un típico ejemplo de fracaso por tanto éxito. Después de conquistar gran confianza entre los viajeros, se ha saturado. El retraso en la salida y llegada de sus vuelos es la norma, no la excepción. Es la gran oportunidad para sus competidores. Sin embargo, los líderes de la empresa, la familia de Miguel Alemán Velasco, sigue expresando una confianza enorme sobre la calidad de su servicio.

En cambio, el líder de Nokia se atrevió a expresar que su empresa era “una plataforma en llamas”. Resultado inmediato: cundió el miedo entre los trabajadores, empeoró la imagen ante los clientes y facilitó la compra que hizo Microsoft (a un precio más bajo).

Otra mentirota frecuente es la de que “todo mi equipo es magnífico”, por supuesto que no es así, pero más le vale creérselo. El líder no puede permitirse expresar desconfianza y falta de aprecio para, absolutamente, ninguno de los miembros de su equipo. Está obligado a estimular el desarrollo, sin que ello signifique menosprecio.

Hace algunos años yo era director comercial de Minsa, la empresa productora de la mejor harina de maíz del mercado. Tenía conflictos frecuentes con el director de operaciones, un ingeniero alemán muy preparado, pero a mi juicio, geniudo y de mal carácter. Las fricciones eran frecuentes y llegó al punto en que todo el equipo comercial (27 personas) estaba peleado y no se hablaba con el equipo de producción (254 personas).

Mi jefe, el Director General, Juan Figueroa Torres, me llamó a cuentas y me obligó a encontrar la manera de conciliar puntos de vista con el director de operaciones. Me dijo: “Esponda, usted es joven, tiene que aprender a tratar a personas mayores poseedoras de grandes conocimientos y experiencia, que son necesarias a la empresa”.

Días después me encontré viajando con el ingeniero por el occidente del país para identificar los puntos más adecuados donde se instalaran nuevas plantas de Minsa. Viajamos juntos dos semanas para determinar Guadalajara y Los Mochis como las futuras localizaciones. Mi jefe nos creó las condiciones para respetarnos y llevarnos bien. Nunca me lo dijo pero, en esencia, no iba a permitir divisiones en su equipo de trabajo. El “hilo más delgado” era yo. Me educó inteligentemente.

Otra mentirota que un líder debe ocultar. Cuando surge el estrés y la presión por falta de ventas o por cuestiones financieras o tecnológicas o del tipo que sea, tiene que alentar a su equipo manifestando confianza en la estrategia que ha definido. Si transmite desconfianza, temor o duda sobre los planes establecidos está contribuyendo a que todos sus colaboradores incurran en lo mismo y algunos de ellos, hasta comenzarán a buscar trabajo en otra empresa. Lo normal es que eso te lo hagan los más preparados. La sangría será dolorosa.

Un gran reto para el líder es que estas mentiras no pueden hacerle sentir que es un mentiroso, porque lo va a trasmitir. Al contrario, debe ocultar sus verdaderos sentimientos en aras del bien que las circunstancias reclaman para ser solucionadas. El líder debe interpretar estos hechos como cargas emocionales que son típicas de la responsabilidad de dirigir a otros.

Por supuesto, hay otras mentiras que tú sabes porque las ves en tu empresa. Si me las compartes, te quedaré muy agradecido, por lo pronto, te deseo que pases una próxima semana feliz y productiva.

 

¡HASTA EL PRÓXIMO MIÉRCOLES!

 

RECUERDA: NADA CAMBIA HASTA QUE ALGUIEN TOMA LA INICIATIVA Y ESE…ES UN  LÍDER  ¿ACASO ERES TÚ? ¿POR QUÉ NO COMIENZAS HOY MISMO?

 

alfredo-esponda@cencadedigital.com

 

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