LIDERAZGO ENTREPRENEUR VS LIDERAZGO INTRAPRENEUR

Se ha puesto de moda el intentar convertirse en un entrepreneur (emprendedor independiente). No está mal motivar el espíritu empresarial. No está mal explotar la frustración de muchos trabajadores que se sienten desubicados y desalentados en sus actuales trabajos. No está mal que los incitemos a perder el miedo y lanzarse a la aventura. No está mal que se promueva la creación de empresas porque es la gran necesidad nacional.

Es preciso ver este asunto bajo una perspectiva de largo plazo. El emprendedurismo que tanto se fomenta es indispensable para el bien de cualquier economía. El Producto Interno Bruto de cualquier país debe crecer y una de sus fuentes de crecimiento es sin duda, la creación de nuevas empresas. Pero no es la única fuente.

El Banco Mundial asevera que múltiples investigaciones en distintos países en desarrollo, confirma que la gran causa del fracaso al emprender un negocio independiente es la carencia de una formación empresarial previa.

 

Es frecuente que quien se lanza a la aventura empresarial cuenta con un sólido pilar: su dominio de un tema técnico, capaz de producir un artículo o un servicio.

Hace apenas un par de días impartí un taller de Planeación estratégica y modelo de negocios a una empresa. Agradecí la orden de trabajo, pero me ofendió el concepto: capacitación presencial en servicios no especializados.

La terminología utilizada me confirma que para los técnicos solamente figura como especialización aquellos temas que son de su incumbencia, es decir, ingeniería de cualquier tipo.

Reconozco que la base para lanzarse al emprendimiento independiente es la especialización, el dominio en algo. Pero ese “algo” no es necesariamente una ingeniería.

En consecuencia, no debe extrañarnos que el poseedor de una fórmula para hacer bien “algo” crea que con ello dominará un mercado y conseguirá el éxito como empresa rentable.

Los emprendedores de éxito mundial se han convertido en fuente de inspiración, pero a su vez, son causa de fracasos estrepitosos. Todos tienen la imagen de muchachos en un garaje creando un producto que habrá de comprar todo el mundo al estilo Steve Jobs, Bill Gates y tantos otros que nos han brindado empresas como Apple, Microsoft, Google, Whatsup, etc.

En todo Estados Unidos hay millones de muchachos haciendo esfuerzos semejantes y consiguen éxitos relativos, no tan estrepitosos, pero sí éxitos. Solo unos cuantos alcanzan la gloria.

En México, nos dice KPMG la consultora, en un estudio reciente: “sólo un 30 % de las nuevas empresas sobrevive el tercer año de haber sido fundada”. La misma Secretaría de Economía maneja estadísticas que reflejan una tasa muy baja de éxito.

Si tenemos tantos fracasos, comprobados estadísticamente, ¿por qué continuamos estimulando la aventura de lanzarse por su cuenta? Sin duda, porque la economía lo necesita para crecer y porque la posibilidad de salir adelante un emprendimiento de cada tres es una ilusión que, con todo derecho, tiene el entusiasta y valiente emprendedor.

 ¿Existe una solución a un problema tan grave? ¿Cómo es que fomentamos el que un tercio de los aventurados pierda su casa, sus ilusiones, sus amigos y su dinero ahorrado?

 

En el reporte especial “INTRAPRENEUR” que figura en este mismo blog he presentado una idea que expongo a continuación: tu empresa actual te brinda una enorme oportunidad para aprender y desarrollarte. Tú puedes convertirte en un emprendedor interno antes de lanzarte al emprendimiento independiente.

Si de verdad posees ideas, eres creativo, tienes el temple para enfrentar adversidades, te sugiero que te pruebes en tu empleo adicional: haz el desarrollo de una idea que mejore la situación actual o que resuelva un problema en tu empresa. Lánzate a desarrollarla en la empresa donde trabajas actualmente. Conviértete en un catalizador de inquietudes.

En el reporte especial propongo crear el “mapa de inconvenientes” de los clientes, para descubrir problemas que a tu empresa le interesará resolver y, sin duda, querrá brindar todo el apoyo para que tu solución se ponga en práctica.

Si llevas a cabo una actitud confirmada con un sólido desempeño, triunfes o fracases, la empresa te reconocerá al menos tu intención.

Cuando hayas llevado a cabo varios proyectos sucederán tres cosas:

  1. Descubrirás que tus ideas no son tan buenas como creías. Pero no perderás tus recursos personales.
  1. Descubrirás cuáles ideas sí funcionan y tienen éxito. En este caso habrás aprendido lecciones invaluables.
  1. Si tus ideas tienen éxito la empresa te premiará con ascenso y aumentos de sueldo. En caso de no hacerlo, estarás muy bien pertrechado para lanzarte al emprendimiento independiente y tus posibilidades de éxito serán mayores.

Te propongo recorrer esta ruta, con la convicción profunda de que para triunfar afuera, primero triunfes adentro. Te deseo suerte. Conviértete en un gran “LÍDER INTRAPRENEUR”.

¡HASTA EL PRÓXIMO MIÉRCOLES!

QUE LA FUERZA DE TU INSPIRACIÓN IMPULSE TUS PROYECTOS.

Alfredo Esponda Espinosa
alfredo-esponda@cencadedigital.com

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