Los 4 Valores de Disney

Foto: http://www.nicanoticias.com/2015/02/23/piensas-ir-a-los-parques-de-disney-prepara-el-bolsillo/

Llegar a Disney World es entrar a otro mundo. Todo reviste alegría, diversión y mil maneras de entretenerse. Es un mundo de fantasía pletórico de ilusiones. Compartir con nuestros hijos los múltiples escenarios que nos transportan al reino de la imaginación, donde prevalece la ilusión y hace que nos olvidemos de nuestras realidades, resulta un acontecimiento inolvidable, una experiencia que jamás se olvida.

Recorrer escenario tras escenario, saludar en los pasillos a los personajes célebres de Disney: Goofy, el Pato Donald, Mickey Mouse, la Cenicienta, etc. Participar en el desfile y recorrer esas calles del Parque acompañando a los personajes es una emoción inenarrable.

Si esas son las sensaciones para un adulto, puedes imaginarte amigo lector lo que significa para un niño. Mi hija de tan sólo cinco añitos, de repente me dijo: “papá, estoy llorando, mira mis lágrimas, pero no estoy triste”.

Caminar por el parque, disfrutar de las fuentes saltarinas y descubrir que todo está limpio, ordenado y estéticamente acomodado, es realmente gratificante. Nunca visto.

Hay todavía algo más, que me provocó la admiración más gigantesca que pueda prodigarle a una organización, ¿qué fue? Pensarás que estoy exagerando, pero así lo sentí en ese momento y…todavía lo recuerdo y fortalezco mi deslumbramiento.

Al salir a las once de la noche, después de un cúmulo de emociones, cargando a mi niña y mi esposa cargando al niño más pequeño, estábamos terriblemente fatigados, exhaustos de tanta carga emotiva, adrenalina que se nos había venido encima momento a momento, espectáculo tras espectáculo.

Pues bien, formados para abordar los trenecitos que llevan al estacionamiento, vino la pregunta ¿ustedes adónde van? Me volteo y le pregunto a mi esposa ¿te acuerdas en dónde dejamos la camioneta? Ni ella, ni yo, teníamos certeza de adónde dirigirnos. Tuvimos que decirle al organizador que no teníamos idea alguna.

¿A qué hora llegaron? Pues…entre 10 y 10:15, alcancé a contestarle. Vio su bitácora y dijo: súbanse al trenecito y dio la orden “Llévalos a Donald entre 25 y 30”. Nos llevaron y, efectivamente, en el 29 estaba la camioneta. ¡Qué alivio!

¿Cómo lo consigue Disney? Ellos aplican 4 valores, que son comunes y corrientes, nos resultan familiares, ya nos los sabemos, “es lo mismo pero es distinto”, diría alguien conocido. La diferencia está en su aplicación constante.

VALOR NO.1. INNOVACIÓN. Crearon una cultura de aprendizaje en evolución constante. Infunden el coraje para correr riesgos y así innovar frecuentemente, sin tener miedo. Esta innovación tiene foco: “crear el lugar más feliz sobre la tierra”. Todo lo que hacemos tiene un fin muy preciso: “creamos felicidad y a eso nos dedicamos”. De este modo, se vale innovar, pero siempre con un fin en mente: “tener un invitado feliz”.

VALOR NO.2. APOYO ORGANIZACIONAL. El soporte del mando directivo es fundamental para el éxito. “A menos que alguien de los niveles gerenciales más altos nos apoyara, esto no sucedería, los líderes deben estar íntimamente involucrados y establecer la pauta”. En Disney y en tu empresa, querido lector, son los líderes quienes crean la cultura.

VALOR NO. 3. EDUCACIÓN. Se trataba de que estos “disneylandeses se especializaran en el fino arte de producir felicidad y recibieran un programa especial de relaciones humanas y de la filosofía de Disney”.

VALOR NO. 4. ENTRETENIMIENTO. Walt Disney les trasmitía este mensaje: “si el tema lo permite, nos damos vuelo con todas las bromas y gracejadas que dominamos. La risa no es enemiga del aprendizaje”. A cargo de esto, Van France el rector de la Universidad Disney, afirma “el uso del entretenimiento como estrategia de enseñanza va más allá de contar chistes y reírse; es una herramienta sólida que incrementa el interés de quien es entrenado y asegura retener conceptos nuevos”.

Ahora bien, estimado lector, enunciar valores así nomás porque sí no es suficiente, ¿estás de acuerdo? Entonces, ¿qué hay más allá para lograr que estos valores arraiguen en todo el personal?

Reflexiona por favor y quédate pendiente del próximo artículo intitulado: DISNEY ¿CÓMO CREA SU CULTURA? A través de muchos artículos en este blog (llevo más de 50 miércoles consecutivos) he reiterado que el verdadero legado de un líder auténtico es la creación de una cultura. Disney nos permite reforzar este mensaje.

 

¡HASTA EL PRÓXIMO MIÉRCOLES!

 

NADA CAMBIA, HASTA QUE ALGUIEN TOMA LA INICIATIVA: UN LÍDER ¿TÚ?

 

alfredo-esponda@cencadedigital.com

 

P.D. No olvides leer el Reporte Especial INTRAPRENEUR.

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