Tres Decisiones Existenciales Parte II

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En post anteriores te planteé una primera decisión existencial ¿de qué vamos a vivir? Y te pedía que usaras las reflexiones para ti, pero más importante aún, para ayudar a los jóvenes que están en una edad en que deben  decidir aquella actividad de la cual van a vivir en el futuro.

Estimo que esta decisión es importante tomarla alrededor de los 18 años de edad. Las respuestas a las preguntas planteadas definirán la carrera profesional a estudiar o la empresa en la cual comenzarán a trabajar.

Si no hay una decisión consciente, no hay problema, la vida no perdona. Resultarás ubicado en alguna actividad para ganarte el pan de cada día.

SEGUNDA DECISIÓN EXISTENCIAL: ¿CON QUIÉN VAS A VIVIR?

Esta decisión habrás de tomarla entre los 24 y los 28 años de edad. Si no es así, no hay problema. La vida se encargará de decidir por ti.

Hay personas que a los 20 años de edad se descubren con la compañera de su vida y con un hijo. Es evidente que a partir de ese punto, todo les resultará más difícil. Ellos no lo decidieron, fue la vida, las circunstancias, el ambiente, al fin, siempre habrá a quien culpar.

¿Por qué es importante tomar una decisión consciente? Bueno, nada menos porque decidir con quién recorrerás el camino de tu vida es fundamental. Un mal matrimonio, una mala compañera, un mal compañero, se convierten en un lastre que impide emprender grandes proyectos. Te faltará apoyo, comprensión y aliento.

En cambio, si tomas una buena decisión en un momento oportuno, contarás con una rampa de lanzamiento que te impulsará hacia grandes propósitos en tu vida. Sentirás que tu autoestima y la confianza en ti mismo estarán siempre cobijadas por el amor incondicional de tu pareja.

Te comparto que hace unos días tuve de visita a unos amigos entrañables. Ellos son colombianos. Son Hugo Jiménez y Ana Mercedes Alcalá de Jiménez. Desde muy jóvenes salieron de Medellín, Colombia, para estudiar en los Estados Unidos. Hugo estudió Ingeniería Química y Ana estudió Arquitectura. Hugo entró a trabajar a una de las grandes empresas químicas de ese país que luego fue comprada por BASF, la empresa alemana. Hugo se dedicó en cuerpo y alma a su trabajo, lo cual le permitió escalar varios puestos, llegando a ocupar gerencias de plantas y luego una vicepresidencia de una de esas plantas en México. Aquí lo conocí.

Sus éxitos, basados en su dedicación plena, lo llevaron a ocupar la Presidencia de la planta química de Basf en Maracay, Venezuela. Me invitó a impartir unos cursos allá y me llevé a mi esposa. Las esposas se conocieron y trabaron una amistad entrañable. El siguiente paso en la carrera de Hugo fue regresar a ocupar otros puestos importantes en el corporativo en los Estados Unidos. La relación tan estrecha entre los dos matrimonios me permitió descubrir un matrimonio ejemplar. Mientras Hugo recorría esa exitosísima carrera profesional, Ana Mercedes se hizo cargo del hogar y la crianza de tres hermosos hijos, hoy adultos en franca prosperidad también. Un matrimonio bien avenido es una muestra de conjunción de esfuerzos y de complementación de talentos. Uno impulsa al otro. La reciprocidad es la base. La admiración mutua, el amor profundo, el respeto permanente y la conversación cordial han perdurado 56 años y tiene presagios de más años por delante.

Acuérdate que tu decisión determinará el ambiente que te rodeará el resto de tu vida. El compañero o la compañera no llega solo/a, viene acompañada/o por su familia, sus amigos y su trayectoria de vida.

Es cierto que no te casas con todos, pero es irremediable. No pretendas aislarlo/a de lo que más ama, como búmeran  en el aire, se volverá hacia ti y te golpeará creándote consecuencias que no esperabas.

Al escoger a una persona con quién vivir, estás tomando el paquete completo, no pretendas eludirlo.

Recuerda, no hay decisiones irrevocables. Puedes cambiar y corregir. Si no eres feliz con la persona que escogiste, divórciate, sepárate o aléjate, pero no se te olvide que eso tiene un costo, es ante todo, un costo existencial, deja huellas irreparables. Si además, hay hijos de por medio, las consecuencias tienen secuelas dolorosas y, a veces, angustiosas.

Hay casos excepcionales. Una separación a tiempo es más saludable que un aguante de larga data. Los hijos crecen sin ver a los padres discutiendo, humillándose mutuamente o simplemente, despreciándose. Este alejamiento de condiciones emocionales insalubres les permite crear su vida más positivamente.

Esta decisión de con quién vivir va más allá de la vida matrimonial y familiar. El núcleo social es parte de nuestras vidas y debemos considerarlo. Es sabida la expresión “es más importante el know-who que el know-how”, es decir, cuenta más a quién conoces, que aquello que sabes.

La pertenencia a un núcleo social bien escogido ejercerá una influencia determinante en tu futuro. Puedes escoger entre grupos de amigos aficionados al deporte, a la política, a lo intelectual, a lo económico, etc. pero eso sí, debes escogerlo y cultivarlo, como aconsejaba Platón “nunca dejes crecer la hierba en el camino de la amistad”.

Lo dramático es que al no plantearnos oportunamente esta decisión, sucede que la vida nos coloca en una posición social que no hemos buscado. Esto nos pasa por dejar que la inercia social haga su trabajo. Tal vez, tú estás a tiempo. Corrige.

La petición que te hago es que actúes influyendo a los jóvenes que te rodean para orientarlos oportunamente y que se hagan cargo de su vida con plena consciencia, aún más, que perciban con claridad la alternativa, si no lo deciden ellos, lo decidirá la vida y cuando despierten, con toda seguridad, habrán dejado en el trayecto sus grandes ilusiones y su energía para enderezar el camino.

Entonces, recordemos las dos primeras decisiones existenciales: ¿de qué vas a vivir? y ¿con quién vas a vivir? Tengo claro que tú puedes muy bien disentir de mis puntos de vista. Respeto tu derecho a pensar diferente. En lo que te pido coincidir es en la urgencia de orientar a los jóvenes que están a tiempo de reflexionar a este respecto.

Y tú mi estimado amigo lector, en algún momento de tu vida ¿tomaste las decisiones o la vida con su inercia te las fue resolviendo? Suerte grande. Nos queda la última decisión existencial, así que…

¡HASTA EL PRÓXIMO MIÉRCOLES!

 

NADA CAMBIA, HASTA QUE ALGUIEN TOMA LA INICIATIVA: UN LÍDER ¿ERES TÚ?

alfredo-esponda@cencadedigital.com

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